Hoja de Parra
Tazón enlozado Cortinarius magellanicus
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Bello tazón enlozado, ideal para excursiones, campamentos o decorar tu cocina ¡Arma tu colección! El esmalte también es un excelente conductor de calor, por lo que nuestro tazón mantendrá tus manos calientes incluso en los días más fríos. Ilustrado e impreso por Hoja de Parra Deco.
Tamaño: 8,6 x 8 cm.
Peso: 138g.
Capacidad: 350 ml.
Color: Blanco.
Material: Acero enlozado y acero inoxidable.
El Sombrero Violeta (Cortinarius magellanicus)
Familia: Cortinariaceae
El Cortinarius magellanicus es un hongo basidiomiceto perteneciente al género Cortinarius, característico de los bosques templados del sur de Chile y Argentina. Su distribución en Chile abarca principalmente las regiones de Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes, donde crece en asociación con especies nativas como la lenga (Nothofagus pumilio) y el coihue (Nothofagus dombeyi). Se distingue por su coloración azul violácea, su sombrero convexo y la presencia de una cortina o velo parcial en los ejemplares jóvenes, rasgo típico del género. Su importancia ecológica radica en su rol como hongo ectomicorrícico, contribuyendo al desarrollo y la salud de los bosques australes. En cuanto a su estado de conservación, no se considera en peligro, aunque su distribución está limitada a los ecosistemas boscosos del sur. Su comestibilidad no está bien documentada y, debido a la presencia de especies tóxicas dentro del género Cortinarius, no se recomienda su consumo sin un conocimiento especializado.
Familia: Cortinariaceae
El Cortinarius magellanicus es un hongo basidiomiceto perteneciente al género Cortinarius, característico de los bosques templados del sur de Chile y Argentina. Su distribución en Chile abarca principalmente las regiones de Los Ríos, Los Lagos, Aysén y Magallanes, donde crece en asociación con especies nativas como la lenga (Nothofagus pumilio) y el coihue (Nothofagus dombeyi). Se distingue por su coloración azul violácea, su sombrero convexo y la presencia de una cortina o velo parcial en los ejemplares jóvenes, rasgo típico del género. Su importancia ecológica radica en su rol como hongo ectomicorrícico, contribuyendo al desarrollo y la salud de los bosques australes. En cuanto a su estado de conservación, no se considera en peligro, aunque su distribución está limitada a los ecosistemas boscosos del sur. Su comestibilidad no está bien documentada y, debido a la presencia de especies tóxicas dentro del género Cortinarius, no se recomienda su consumo sin un conocimiento especializado.

